Aunque sé que esta noche no voy a poder postear porque a mi queridisimo servicio de Internet se le ocurrió no andar, voy a escribir, porque ya, se me está haciendo costumbre, y encima hoy estoy re contenta porque me escribieron mis primeros comentarios! Muchas gracias chicos!!!
Además de eso, hoy tuve una noticia muy buena, ya que a mi papá le hicieron una intervención quirúrgica y todo salió de maravilla, él ya está mucho más tranquilo... y yo feliz!
Mi tema de hoy va a ser sobre una personita, que a pesar que hace re poquito que conozco, se metió en lo más profundo de mi corazón. Y no hablo de amor, ni de enamoramiento, ni de calentura, ni de ningún tema relacionado al sexo. Hablo de una amistad muy profunda y hermosa que me une a un chico llamado Mati. A él lo conocí un par de días después de que empecé a laburar en mi actual trabajo. Recuerdo que mi Alejo (mi jefe), nos había dicho -Va a empezar a laburar un chico que se rie todo el tiempo- Ja, yo pensé irónicamente... otro cuerdo como yo. Ya para ese momento, y a pesar de mis pocos días de "chica trabajadora" yo ya era considerada un pseudo-payasito a tal punto de dudar si me pagaban para trabajar o para divertirlos.
Cuando el Mati llegó tuve que, obligadamente, cederle mi computadora a él, porque era la única que tenía las herramientas que necesitaba para trabajar. Eso me molestó!!! Ja... fue ahí cuando me pasé a la compu del lado y quedé sentada entre la pared y él. Comenzó así una amistad hermosa, un compañerismo increíble, una confianza profunda que va más allá del poco o mucho tiempo que hace que nos conocemos. Todo ese cariño que nos tenemos se manifiesta en contarnos muchas cosas, en hablar sobre cómo nos sentimientos en cada momento, en "criticar" al jefe sin miedos, etc. Además de eso, es mi compañero de "boludismo" que se comporta como "cable" a mi niña interna que nunca abandoné y que espero nunca hacerlo. Parecemos dos niños cuando estamos juntos, nos reímos, jugamos a la calesita con la silla de la compu, hacemos "travesuras" y demás cositas que lo hacen mi cómplice perfecto. Todos en el trabajo dicen que juntos somos dinamita, que somos terribles, que estamos locos, que somos insoportables, que vivimos hablando, etc, etc. Igual, supongo, que nos quieren. Jaja. Quizá sea por eso que en lo últimos días, con una excusa "sin sentido" de por medio, nos separaron... A él lo cambiaron de PC.
Más allá de la confianza, el Mati siempre fue un chico muy reservado. Pero lo que más me llamó la atención, es que jamás hablaba de alguna chica, no se comportaba como el resto de los varones (tener sólo culos y tetas en la cabeza) y además me impresionó su sensibilidad y lo infantil de su persona. La cosa, es que, además de haberle agarrado un cariño enorme, también aparecieron mis dudas sobre su sexualidad, y junto con ellas, mis ganas de conocernos más, de que se abra a mi y pueda confiar en que además de jodona, también puedo ser una buena amiga para él.
A todo esto, y resumiendo, cuando estaba llegando fin de año, comenzaron las fiestas de despedida de año del trabajo. Yo fui a dos, una de acompañante de Mati, y otra, a la de mi trabajo. La primer noche estuvimos hablando sobre los gays (el tema lo sacó él) yo me hice la tonta y no le pregunté nada. Me tiró un par de datas sobre nuestros compañeros e incluso jefe (CHAN!) que me dejaron picando (dando vueltas en la cabeza) mal mal (y que aún siguen picando, y pronto lo voy a comentar en algún post ya que en su momento me marcaron), pero como la característica sobresaliente de Mati es que te deja siempre a la mitad del camino con lo que cuenta, nunca le pude sacar el "chisme".
Como no aguanté, y de tímida no tengo ni la T, y menos con un par de cervezas de más, en la fiesta de mi laburo, mientras hablábamos de un pibe que él me decía que para él era gay pero no me decía por qué... se lo tiré de una y rematé la noche con un...
Mati, y vos que onda? Te gusta los chicos? Sos gay?
Luego de eso, y de que le "maquillé" un poco la pregunta para que no se enoje, quedó medio colgado, y finalmente dió miles de vueltas, y no me respondió ni Bla.
Y ahí fue cuando se me vino a la mente la frase célebre que no puede faltar... "El que calla, otorga" y con eso, finalicé esa noche, con un gustito medio amargo porque tenía miedo que él se hubiese enojado conmigo, pero no fue así... Y creo que el silencio marcó un momento en que él dejó conocer un poquito más su interior y que además, pudo ver que yo lo Amo (como amigo) a pesar de cualquiera de sus características
Espero que la vida, me siga dejando a Mati en mi camino, y que él pueda ir abriendo su corazón cada vez un poquito más a mi.